viernes, 27 de junio de 2014

Hace calor aquí, no?

Les cuento algunas situaciones en las que me encuentro para ver si juntos encontramos la respuesta de lo que me está pasando.

Situación 1:  Es el mes de junio, es tradicionalmente invierno en Lima, pero el clima, nada definido, en ningún caso permite el uso de abrigos; una ligera chompita que te cubre pero no te sofoca, es la solución.  Hemos corrido toda la mañana para salir a las 7 am rumbo al colegio con las chicas.  Brrr está todo nublado, me pongo la chompita ligera encima, bajo al sótano para sacar el auto, cinturón de seguridad, aire acondicionado prendido con desesperación, salgo con el auto y en la esquina ya quiero morir del calor.  Agobiada y desesperada pongo luces de emergencia, freno, me saco el cinturón de seguridad, me quito la chompa y la lanzo por los aires, me abrocho el cinturón nuevamente, retiro las luces de emergencia y continúo mi ruta.

Situación 2:  Es el mes de junio, tradicionalmente invierno en Lima.  Dicen que estamos con fenónemo del niño, así que no hay que abrigarse mucho.  Me pondré una de mis blusitas delgadas de manga larga, la chompita no será necesaria pero por si acaso la meto a la cartera.  Llego a la oficina y prendo el aire acondicionado.  Me empiezan a incomodar las mangas largas, pero este modelo no permite que las mangas sean dobladas.  Mmm.. Que calor!  Que tal fenómeno del niño.  Pero no entiendo porque todos tienen sus chompitas puestas.  Prendan el aire, este ambiente está caliente.  Qué resina!  Que haces con una chompa gruesa? Empiezo a sudar de tan solo verte.  Medio día en mi casa, retiro la hermosa blusa de manga larga y la canjeo por cualquier prenda manga tres cuartos.  Llego a la oficina chaposa.

Situación 3:  Hora de dormir.  Me pongo mi pijama de algodón delgado pero de manga larga, al fin y al cabo es invierno.  Una hora después me disfrazo cambiando la manga larga por la parte de arriba de un pijama de verano.  Esto está mejor.   Mmm no, hace frío, mejor me tapo.  A quien se le ocurrió poner plumón en la cama! Si estamos con fenómeno del niño! Hay que lanzarlo a un lado.  Arturo inmutable me ayuda a lanzar el plumón, rescata el cubrecama y continúa mirando videos en youtube.  El cubrecama es inncesario, me da calor.  Sacaré una pierna fuera del cubrecama y la otra la dejo dentro.   Mejor saco las dos piernas y remango el pantalón, creo que tengo pijamas capri que serían mejor,  me lo cambio.  Arturo me pide que le rasque la espalda pero eso implica que esté apoyado encima mío! Que calor mi amor! Tu pelo me da calor ponte a un lado y yo me estiro y te rasco el brazo que también te gusta. Que caliente estás! No estás muy abrigado?  Noooo! Cucharita no! Me da calor.  Yo sé que siempre te he rogado por dormir en cucharita, pero no si hay fenómeno del niño!  Ya me dormí.  Arrimé a Arturo.  Son las 3 am.  Me despierto sudando,  pongo un pie, sin medias por supuesto, en el piso frío.  Esto me ayuda a enfriarme.  Me destapo por completo, sigo durmiendo.

Situación 4:  Viajo a Bogotá.  Aquí hace frío, eso dice el Weather Channel. Tengo que llevar un abrigo.   Hora de salir a la reunión.  Creo que el abrigo es demasiado.  Llevaré la chompita.  Felizmente traje la khaki que combina con esta ropa.  Hay que caminar dos cuadras para llegar a la oficina.  Que calor caminando no?  En esta ciudad todos son friolentos, no entiendo que hacen tan abrigados.  Llego a la reunión, saludo y se pone seria la cosa. Pero hace calor.  Me quito el pañuelo y lo meto en la cartera, sigo concentrada en el informe.  Me quito la chompita.  Me dieron un café y eso da calor.  La guardo en la cartera.  Sigo concentrada en el informe.  Este informe me puede ayudar.  Lo uso de abanico y sonrío.  Bigotes de sudor presiento que asoman en mi cara.  Sonrío y me limpio, abanico con mas fuerza.  Pregunto ante el público impávido a la oleada de calor que invade Bogotá, que suban el aire acondicionado.  Yo creo que no funciona.  El informe arrugado me sigue abanicando.  Cambio de abogado, aprovecho para ir al baño.  Me olvidé el desodorante en este viaje, no tuve tiempo de comprar ninguno, tradicionalmente eso no ha sido un problema para mi, pero estoy nerviosa porque siento que sudo.  Me meto al baño.  Me quito la blusa y me lavo las axilas por si acaso. Me pongo agua helada en las sienes. Me seco, me visto de nuevo.  Sonrío y voy para la reunión.   Sigue sin funcionar el aire acondicionado.  Pido que abran la ventana.  Ufff esto si está bueno.  Me paro al lado de la ventana abierta y el informe me sigue abanicando mientras me lo relatan en vivo y hago preguntas para distraerme de este clima tropical.

¿Qué me está pasando?  

Tengo 44 años y me queda un ovario.  En teoría éste funciona con intensidad.  Se habrá cansado?  Será que me llegó la menopausia???  Mi doctor me dijo que me preocupe a partir de los 45 años, pero yo ya estoy preocupada!!! Para variar, mi amiga Mónica, 3 años mayor que yo, glamorosa, luce blusas de manga larga sin el menor síntoma de calor intenso.  Mi amiga Maritza tendrá que comprender que no podré usar pañuelos esta temporada aunque se vean bonitos.

¿Mal humor?  No Adri, yo me siento igual que siempre.  Sólo tengo un calor intenso.  No entiendo a este valet parking, porqué se demoran en traer tu auto Moni, hace mucho calor aquí.  No Adri ya te dije que no tengo mal humor.  Señor, le estoy hablando, me puede explicar que hace esta niña corriendo por todo el sótano con la llave del auto en la mano.  Cómo que buscando el auto? No sabe la numeración? No se la ha aprendido? No pueden aprendérsela mientras están ahí parados?  Porqué nos tiene persiguiéndola por todo el sótano?  Que puedo esperar aquí mismo sin correr por el sótano, pero quiero el auto rápido. Señor no se da cuenta que hace calor???? Dios mío, todo súper en este evento menos el valet parking.  Encima le hablo y no hace caso.  No Adri, que solo tengo calor, nada de mal humor.  El Chino en su auto, él ya tiene su auto! Con aire acondicionado.  Adri, Mónica, me voy con el Chino. No, no las abandono.  Pero si no me voy en este instante voy a terminar caminando en sostén por todo el estacionamiento.  Ya sé que me vería la oficina entera, no es lo mas apropiado.  Mejor me voy con el Chino.  Chino abre la puertaaaaa, como prendo el aire??? Ay Dios mío, me empezó la menopausia.  No Chinito, nada de mal humor felizmente, sólo tengo calor.

Si.  Claro.  Voy a sacar cita con el ginecólogo.

jueves, 19 de junio de 2014

¿Qué pasó con la seguridad en Colombia?

Hace un tiempo, cuando vine para Bogotá escribí el post Me gusta Bogotá, donde comentaba la inseguridad que me causaba el exceso de seguridad en los hoteles y aeropuertos.

Mi experiencia en el aeropuerto anoche, pone en tela de juicio todas mis apreciaciones.

Llegué en un vuelo de LAN a las 10:00 p.m. ayer, 18 de junio de 2014, a la ciudad de Bogotá, al renovado aeropuerto El Dorado.  Esperamos escasos minutos dentro del avión a que estuviera habilitada la puerta donde bajaríamos, ya que llegamos unos minutos antes del tiempo programado.  Bajamos rápidamente sin mayor demora y junto con un amigo de la oficina que encontré en el avión, empezamos a caminar raudamente y de manera automática, siguiendo a las personas que iban delante, por el camino que estaba habilitado.  No recuerdo en ningún momento haber tenido la alternativa de ir por uno u otro camino y que ello me hubiera detenido unos momentos para tomar una decisión.  Simplemente caminé, conversando, naturalmente, sin preocupación, esperando que la ruta me derive donde debía ir, migraciones y recojo de equipaje.

El camino no fue corto, pero, entretenida, seguí caminando hasta que llegué a la zona de recojo de maletas.  Muchas bandas giraban, algunas con maletas, otras con gente alrededor, pero en ninguna encontraba la referencia al vuelo que acababa de llegar de Lima.  De hecho, todos hacían referencia a vuelos nacionales, lo que me sorprendió, por lo que decidimos buscar a algún trabajador del aeropuerto que nos pudiera dar orientación.

Grande fue la sorpresa cuando al acercarnos encontramos un grupo como de 20 personas que, igual de perdidos como nosotros, buscaban una explicación sobre donde recoger maletas.  El personal del aeropuerto estaba absolutamente desconcertado.  Habíamos llegado de manera directa y sin ningún control ni seguridad en el camino, a la zona de vuelos nacionales, donde no hay que pasar por Migraciones y puedes salir libremente sin mirar a nadie.    Nos pedían que por favor no nos moviéramos, que teníamos que ir a Internacionales, que alguien vendría a llevarnos y no se explicaban como habíamos acabado ahí.

Lo cierto es que 20 personas no conformaban todo el vuelo LAN en el que vine.  De seguro hubo un buen número de personas que al no tener equipaje, habrá salido automáticamente del aeropuerto sin haber pasado por Migraciones, sin que nadie haya revisado su equipaje, ni la seguridad del mismo, sin que nadie siquiera le haya dirigido una mirada.  Estoy segura de eso porque al menos visualmente tenía ubicada a 4 personas que venían cerca de mi asiento.  Dichas personas salieron antes que yo del avión y caminaron por delante y yo los seguía.  Ninguno de ellos estaba en el grupo de perdidos en el que yo me encontraba.  De hecho me hubiera pasado a mi de no ser porque decidí registrar mi equipaje.

Tuvimos que regresar, dirigidos por una señorita, a la zona internacional, caminando bastante hasta llegar a Migraciones.  Nadie nos dio una explicación.  Creo que nadie ahí la tenía y probablemente esta anécdota no se eleve a quien debe investigar y tomar medidas de remedio.

Este hecho es muy serio.  Ha entrado a Colombia un grupo de personas sin ningún tipo de registro de ingreso, sin revisión de sus maletas.  Podrían haber pasado drogas y nadie se habría enterado, podría ser algún requisitoriado que quería esconderse, tampoco lo sabrán. Es una falla de seguridad tremenda, que me hace levantar suspicacias.  Sobre todo porque hace unos días salió una denuncia en el Perú de extranjeros que entran al pais sin registrarse ayudados por una mafia interna.  
Pueden verlo aquí  https://www.youtube.com/watch?v=a2TBga-lHrA}

Me pregunto si en el Aeropuerto El Dorado no estará pasando algo semejante.  Me cuesta mucho creer que esto no haya sido adrede y se trate solo de un tremendo descuido.

Finalmente, llegamos a Migraciones, pasamos por ahí sin problema, no hubo nadie haciéndonos preguntas, mostrando preocupación por lo sucedido, tratando de tener la mayor cantidad de información para investigar.  No pasó nada.  

Eso sí.  Al llegar al hotel, si me olió un perrito policía.



domingo, 15 de junio de 2014

El Puente Brooklyn

Atravesar caminando o en bicicleta el puente de Brooklyn es algo que uno no debe dejar de hacer si visita Nueva York.

Ese domingo nos levantamos temprano, tomamos nuestro desayuno y caminamos a la estación de metro mas cercana para llegar a la estación de Wall Street que nos quedaba cerca para empezar la caminata.

Encontramos casi en la entrada del puente a un grupo de músicos y bailarines callejeros rodeados por mucha gente curiosa obligada a darles propina, el mismo grupo que hace un año vi en el mismo lugar engatusando a turistas para obtener al menos US$ 20.00 de cada uno.

Y empezó el recorrido, caminando tranquilamente bajo el sol de una mañana de mayo, mucha gente acompañándonos en el recorrido, bicicletas andando raudamente, hasta que nos detuvimos a mirar algo que nos llamó la atención.  Habían cientos de candados colgando en distintas partes del puente. Traté de buscar alguna explicación pero no la encontré en el lugar, fue después que encontré la historia...  Se trata de una romántica costumbre, la de poner un candado en el puente y lanzar la llave representando el amor eterno.  Dicen que esto viene de la la novela  ‘Tres metros sobre el cielo’, del escritor italiano Federico Moccia.  Esta novela se llevó al cine en Italia y en España, difundiéndose la costumbre que pasó del puente a italiano al puente de Brooklyn y probablemente a otros mas.

Aquí una fotito...


El día del padre...

Fotos, poemas, recuerdos y lindas dedicatorias a sus padres, es el común denominador el día de hoy en facebook.  

Yo no tengo ni una sola foto con mi padre, menos me inspira un poema o una dedicatoria; tengo un solo recuerdo de él, una llamada telefónica cuando tenía 9 años, una conversación extraña con un perfecto desconocido, a través de una fría línea telefónica, donde en mi inocencia de niña, completamente confundida, sin entender pero sin cuestionar, le conté detalles irrelevantes de la nueva amiga que había hecho en el colegio.

Mis días del padre, siempre estuvieron dedicados a mis tíos.  Las manualidades que en el colegio se preparaban en esta fecha, tenían por destinatario a mi Papá Mimo, mi padrino Edmundo, quien siempre fue, pese a que se fue a vivir lejos cuando tenía 12 años, a quien llamé Papi.  Con él tengo recuerdos de algunas actuaciones en el colegio en el que fue invitado.  Con él tengo el recuerdo de darle una llamada molesta con mi mami por haberme castigado y escuchar el timbre 15 minutos después, recogiéndome de casa para llevarme a la suya y diciéndole a mi mami que me criaba como sargento.  El ya nos dejó, ya no puedo llamarlo a saludar, solo pensar en él con cariño y con amor. También me fue costumbre darle una llamada temprano a mi tío Polo y a mi tío Walter y darles saludos cariñosos por el día que celebrarían.  Hoy no será la excepción.

Pero en esencia, siempre fuímos mi mami y yo, después de los saludos rigorosos, el día del padre se convertía en un día cualquiera, de largas horas en pijama, echadas en la cama viendo algún programa de televisión, compartiendo algún crucigrama, buscando organizarnos con anticipación para pedir algún alimento por teléfono antes que las líneas se saturaran por este día y en definitiva, un día de no almorzar fuera, para evitar multitudes y mala atención.

Pero hace más de 9 años que el Día del Padre tiene sentido nuevamente.  Ahora tengo por quien preocuparme en ese día, a quien comprarle un regalito o planear un engreimiento  a quien darle un beso al despertar y un fuerte abrazo por este día, con quien compartir la complicidad de la manualidad escolar y verlas esperar con ilusión el momento de entregarle su regalo, fabricado con tanto amor.  

Así es, mi día del Padre es para mi esposo, el mejor padre que existe en el universo.  Dedicado, desde el primer día, comprometido e involucrado, afectuoso, cariñoso, gracioso, bromista.  El mejor compañero que jamás pensé encontraría, siempre juntos de la mano, llenándonos de orgullo por los logros de nuestras hijas.  A través suyo aprendí lo que realmente significa ser un padre.  Cada gesto de cariño me significa la vida y la máxima alegría de haber conseguido para mis hijas, lo que yo no pude tener.

El Día del Padre para mi, es el Día de mi Esposo.  Pondré una foto de él en facebook, a él le dedico estas líneas.  Te amo papito.

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