miércoles, 30 de octubre de 2013

Mi querida amiga Mónica!

Para tomar determinadas decisiones en la vida, muchas veces entre los factores de decisión, uno toma como referencia las experiencias de terceros, especialmente si se trata de alguien en quien uno confía.  Pues efectivamente en mi caso, mi querida amiga Mónica siempre ha sido una referencia para mi en determinados momentos de mi vida, considerando que ella es alguien en cuyo criterio confío; sin embargo, aquí les voy a demostrar con unos claros ejemplos, lo peligroso que es basarse en experiencias ajenas, pues a veces las cosas nos pueden salir al revés.

Y aquí el primer ejemplo, capítulo que denominaré EL EMBARAZO

Vida de Mónica:  Mi amiga Mónica y yo nos casamos prácticamente a la misma edad pero con un año de diferencia.  Ella se casó primero y decidió irse por la maternidad al poco tiempo.  Le creció una pancita moderada, de hecho usaba sus mismos pantalones y sus mismos sacos para ir a trabajar, en lugar de comprarse la ropa tipo carpa que venden para embarazadas, además llevó un embarazo perfecto, sin hinchazones ni cansancios.  Por supuesto, subió muy pocos kilos, creo que con las justas llegó a los 9 y salió de la clínica de dar a luz con la ropita que usó 9 meses antes.

Mis reflexiones:  Entonces yo me dije:  ¡Oh! ¡Esto de salir embarazada no es tan terrible! Mónica no se cuida al comer y no ha subido nada de peso y usa su misma ropa y no le fastidia nada... Esto es un éxito así que ¡me lanzo a la piscina sin temor alguno!

La realidad: Me pasé todo el embarazo con los pies y piernas hinchados, tanto así que me tuve que comprar una talla mas de zapatos por que los míos no me entraban.  Me llené de antojos que Mónica nunca tuvo, di rienda suelta a mi pecado de gula y subí 23 kilos en lugar de 9.  Por supuesto, ninguna posibilidad de que me entre mi misma ropa previa al embarazo, por lo que tuve que invertir en la talla mas grande de ropa para embarazadas, lo que resultó bastante costoso considerando que usaban tanta tela como para armar un toldo en el Estadio Nacional; y si creí que aquel buzo tan bonito que llevé a la clínica lo usaría para salir de ella, es que no tuve claro que dar a luz no va acompañada de una liposucción y que puedes bajar varios kilos sin bebé y placenta, pero definitivamente 23 kilos no se van con el parto.

Segundo Ejemplo:  EL PARTO

Vida de Mónica:  Moni no pudo dar a luz por parto natural sino por cesárea.  No duele nada, me dijo, de hecho yo pedí al segundo día que me quiten el catéter con el calmante porque me irritaba y me hacía ver sombras, afirmó rotundamente.  Además me comentó que al día siguiente se paró y se metió sola a la ducha.

Mis reflexiones:  Bueno, mejor me voy por una cesárea si o si, al fin y al cabo no duele nada.  Al día siguiente estaré de pie.

La realidad:  Me hicieron cesárea también, apenas bajaba el efecto de la medicina, sentía un dolor desgarrador así que me hice mejor amiga del medicamento que me entraba directamente a la vena y no solo no pedí que me lo sacaran sino que pedí un día mas en la clínica con el catéter puesto.  Que si me paré inmediatamente? En absoluto! Pedí baño de esponja y cuando me paré de la cama (o mejor dicho me pararon), una enfermera me bañó porque tenía cero capacidad movilizadora.

Tercer ejemplo:  LA LACTANCIA

Vida de Mónica:  Su momento de lactancia sería el orgullo de la Liga de la Leche.  Con una aureola brillante que la circundaba, colocaba suavemente a su niña en el pecho, y esta niña delicada se prendía de la manera perfecta y correcta del pecho de su madre, que además poseía todas las características propias del mejor de los biberones, Avent en dicho momento.

Mis reflexiones: Que momento de tanta ternura es el de la lactancia, perfecta comunicación con tu hija, es un acto natural que fluye de manera inmediata y por instinto.  Yo daré de lactar 6 meses como Mónica y de ahí cortaré mi producción, que seguro será cuantiosa como la de mi amiga.

La realidad:  El día que traté de dar lactar fue de terror.  No tenía la menor idea de como colocar a mi hija y mi capacidad de seguir un tutorial era escasa.  Como mis pechos no son precisamente pequeños, me aterraba la posibilidad de que éste, abundante, cubriera en su totalidad la cara de mi bebé y la ahogara, por lo cual mi posición de tensión tratando de separar la nariz de mi hijita de la sobreabundancia de pecho me generaba adormecimientos.  El instinto no fluyó en mi hija, quien berreaba como loca pero no agarraba de manera correcta el pecho, generándome un dolor espantoso y provocándome crisis nerviosas.  Además el proceso era eterno y cansador y para colmo de males mi producción bastante limitada, por lo que las miles de bolsitas para almacenar leche que me compré fueron utilizadas en muy poca proporción.  Mucho envase, poco contenido.

Cuarto ejemplo:  EL SUEÑO

Vida de Mónica:  agú agú agú, ya se durmió la bebe, perfectamente, en su cuna, sin ningún problema, rápidamente se durmió toda la noche por lo que le daba tregua para que elle durmiera.

Mis reflexiones:  salvo que esté enfermita, no tendré que levantarme de noche,  es cuestión de que se acueste temprano y en su cuarto.

La realidad:  los berreos de mi hija se sentían desde Miraflores hasta La Molina,  Mi hija se levantaba cada tres horas pegando de gritos y demoraba muchísimo en conciliar el sueño.  Mis ojeras crecían y tuve que acostumbrarme a dormir con el sueño partido.  La familia enteraba participaba en los procesos en que a Miranda le venían los terrores nocturnos, que muchas veces se calmaban a las 5 a.m., luego ella dormía a pata suelta y uno se iba para la oficina con pinta de zombie.

Quinto ejemplo:  LA SEGUNDA HIJA

Vida de Mónica:  Moni se lanzó a los pocos meses a buscar al o a el segundo, para que ellas no se distanciaran  mucho.   Todo era felicidad, las dos bebés dormían plácidamente y coexistían sin conflicto alguno.  Moni seguía trabajando, seguía flaca, no tenía ojeras y estaba peinada.

Mis reflexiones:  que buena idea ésta, pero ahora si amiga, no te sigo. No la hago ni loca dos bebés chiquitos, de hecho todavía no termino de desembarazarme y acabo de reintegrarme a la oficina pues...

La realidad: Dos meses después de haberme reintegrado a la oficina, con mi primera niña de tan solo 6 meses que se despertaba en un promedio de 3 veces cada noche, en plena batalla por eliminar los 13 kilos de más que no terminaba de bajar, de manera espontánea y sin aviso alguno, mi organismo con su fertilidad potenciada, le da espacio nuevamente a la maternidad y descubro, después de haber vomitado en una reunión de trabajo, por la Av. Del Ejército y haberme puesto ranitidina en la vena en la clínica por una supuesta intoxicación alimentaria, que estaba embarazada.  ¿Quién me dio la pista? ¡Pues Mónica! Quien me soltó la posibilidad de que mi supuesta intoxicación obedeciera a un nuevo embarazo, lo que me hizo hacer memoria y me recordó un momento fugaz de loca pasión y que la posibilidad real existía, me llevó a hacerme el análisis de sangre y ¡¡ahí estaba Lara!!!  El resultado fue que cuando Lara nació, yo había subido 21 kilos, las dos se despertaban de manera intercalada en la madrugada, Miranda berreaba peor que nunca, mis ojeras llegaban hasta el piso y no podía peinarme y a veces me era difícil hasta bañarme...  Es decir, me pasé dos años enteros embarazada.

Corolario:  y como no escarmiento, seguí a Mónica los pasos de comprar un perrito para completar la familia.  Es traviesa me dijo Mónica.  Yo sonreí.  Pues bien, tengo a mi adorado Quispe, un bulldog francés delicioso y enano, pero que hasta el momento, se comió dos sillas de madera de las chicas, que ya las cambiamos, se comió parte de la silla de plástico del escritorio, que sigue mordida, se comió TODOS los tiradores de madera del escritorio, ahora hay de aluminio, destruyó a Pancho el Chancho, que fue sometido a cirugía de alto nivel, rellenado nuevamente con su algodón y hoy ostenta una tamaña cicatriz en la espalda, se comió un cajón de mi cómoda, que ya mandé a remodelar, se comió parte del libro de los 80 años de Graña y Montero, que le di vuelta en la mesa y no se nota, se comió una esquina de la mesa de centro y la otra esquina de la mesa de lado en la sala, cuyo presupuesto ya tengo y está en cola, también está en cola la refacción de una silla del comedor que tambíen se comió y se comió dos de las camitas que compramos para que él duerma, sigue con la segunda cama desmondongada y duerme con las chicas en la cama de ellas, ya no hace sus necesidades por toda la casa, pero aún no logramos que espere el momento en que se le saca a pasear por lo que sigue dueño de un rincón en la cocina que, cuando es utilizado, nos obliga a correr a limpiar y sacar toda clase de sprays olorosos.  Ello sin mencionar que se roba el papel higiénico de los baños, le sacó la nariz a Cuerpi, el puerco espín de Miranda y que lo hemos atrapado a tiempo con la mantaraya Alegría en la boca.

Con que novedad me vendrá mi amiga Mónica ahora?  Seguro que le haré caso, porque Arturo dice que si lo dice Mónica, es ley!!!




miércoles, 23 de octubre de 2013

A mis queridos amigos Trener...


Cuando entró mi hija por primera vez al cole tenía mucha expectativa de no habernos equivocado en la elección.  Y tenía la firme decisión de generar lazos fuertes entre los padres de familia, que permitan extender una red de contactos que nos hicieran sentirnos más cerca de nuestras hijas.

 

Para mí, tarea fácil.  Soy amiguera por naturaleza, disfruto conociendo gente nueva e intentando leerlos y encontrar puntos en común; soy veleta me encanta estar en todo lado y organizar eventos.  Para mi querido esposo, solitario, desconfiado por naturaleza, casero por completo, pues  un tremendo esfuerzo, que sólo demuestra el gran amor que tiene por sus hijas.

 

Lo cierto es que la realidad superó las expectativas que tenía y encontré un grupo de gente interesantísima con la que en tan solo un par de años hemos generado una muy linda relación, en la que la sensación de conocernos de toda la vida la tenemos muchos.

 

Debo confesar que los lazos son más fuertes en la promoción de mi hija Miranda, donde claramente, al ser la primera en ingresar al cole, fue donde me arrojé con ímpetu a generar estos lazos de los que vengo hablando.  Y la respuesta no se hizo esperar.   Encontré muchos padres de familia con las mismas intenciones que las nuestras, por lo que la conexión fue inmediata.

 

Como paso número uno, me ofrecí de delegada del salón de Miranda junto con Mariana, mami de Macarena, quien había compartido aulas en el Nido Little Me con mi enana.  La primera reunión de delegadas fue en mi depa y con el ánimo de involucrar a más personas, invitamos a otras mamis que quisieran compartir ideas y generar proyectos con nosotras.  La reunión fluyó con una naturalidad impresionante, las bromas iban y venían y de allí surgió la idea de reunirnos con esposos.  Así que manos a la obra y de manera inmediata invité a mi depa a unas 5 parejas de padres, a dedo, que tenían cara de buena gente, que asumí tendría afinidad y la pasamos genial, tomando unos vinitos, comiendo quesos y riéndonos a carcajadas.

 

Desde ese momento, las reuniones y los eventos empezaron casi a organizarse solos, conociéndonos un poco más entre todos, uniendo a nuestros hijos en paseos y viajes de fin de semana, pero sobre todas las cosas, generando lazos muy fuertes entre amigos, que hoy me parecen de toda la vida. 

 

Si pasa una semana y no sé de ellos, inmediatamente un mail, un comentario en Facebook o una llamada entre nosotros para saber en qué estamos y si estamos bien.  Un grupo de amigos, con los que sé que puedo contar incondicionalmente y que nos apoyamos todo el tiempo, no solo en temas vinculados a nuestros hijos (y su logística, que no es poca cosa), sino también entre nosotros a nivel emocional.

 

Algunos, en tan poco tiempo, han seguido caminos distintos, pero se mantiene el vínculo y el cariño y hacemos esfuerzos por seguir conectados. En este grupo se encuentra mi amiga la Gringa Loca Alicia y sus maravillosas pizzas, émula de Martha Stewart que todo hace con sus manitas y su esposo Alvarito, gran comentarista en Facebook sobre realidad nacional y últimamente agricultor y Karinna y Mauri, con quien aprendí que tener tatuajes no te hace diferente y que no deben faltar chelitas en la refri.

 

Andre es la dulzura en persona, no fue por gusto que eligió ser profesora de educación inicial, su paciencia y su dulzura son mi inspiración.  Pero además posee un privilegiado sentido del humor, al que acompaña mi querido Franco, compañero de películas de terror y de grandes juergas, pieza segura para que la reunión sea animada.  Vane y Pollo, mis amigos Peace & Love, con su nota ecológica y apegados a la naturaleza, con su casa en Cangrejo funcionando siempre como sede abierta a los amigos, mis compañeros de Mistura y de grandes conversaciones sobre la vida.  Mi querida familia Truchini, Mónica y Luchito, compañía inmejorable, para la tertulia, para un buen vino y para un buen plato de comida, mejor si es preparado por Lucho.  Mi Jekis, la mujer más positiva que conozco, un ejemplo de mujer en todas sus dimensiones, siempre encontrando el lado bueno en cualquier circunstancia y siempre con una palabra de cariño y una mano estirada para ayudar desinteresadamente a quien lo necesite.  Marianita, súper colaboradora, siempre conciliadora y dispuesta a tender una mano y Juanfran, con esa chispa arequipeña tan particular, Mirella, gran amiga, con quien he afianzado lazos por la súper amistad de nuestras hijas, gran repostera de cupcakes, brownies y galletitas y Pochito, absolutamente divertido, con una broma para cada ocasión, que nunca pierde la sonrisa.  Mis amigos Meche y Toño, ejecutivos y runners, que últimamente nos tienen olvidados, pero con quienes la química es indiscutible, Gustavo y Su, divertidos, directos, participativos y miles de amigos más, que no puedo mencionar por lo extenso, pero todos íntegros y confiables, así como divertidos.  Y aunque no sea de esta promo, no puedo dejar de mencionar a Dahx y Fabiola.  Extraordinaria pareja, llenos de entusiasmo.  Fabi es la persona más carismática que he conocido en mi vida, llena de ideas novedosas, súper entusiasta y con un ánimo que nunca decae! Y mi querida amiga Mechita, organizadísima, responsable, directa y con ánimo constructivo.

 

Queridos amigos Trener... tenemos muchos años más por delante... sigamos construyendo lindas familias juntos!  Los quiero mucho!

 

domingo, 13 de octubre de 2013

Cusco fascinante

Acabo de llegar de unas deliciosas vacaciones familiares en el Cusco.  No es la primera vez que viajo al Cusco, pero es un hecho que en cada oportunidad resulto fascinada con la intensidad y buena vibra de la ciudad y de sus alrededores.

Aunque ya conozco muchas de las ruinas que visité esta vez, la idea era poder mostrarles estos lugares a mis hijas, así que visité muchas de ellas nuevamente y las disfruté como la primera vez.  Entender el significado de cada uno de estos lugares, lo que significó en tiempos de los Incas, ya es por si una aventura y todo un misterio y fascinación.  Era importante contar con un guía en cada visita y todo un reto que pudiera explicar la historia de manera sencilla y amena para poder captar la atención de 4 niños entre 6 y 9 años.

El denominado Valle Sagrado te ofrece un paisaje maravilloso.  Varios pueblitos hermosos y llenos de vida al lado del río, pequeñas casitas con techos a dos aguas, mucho verde en el camino, auquénidos, ovejas y burritos en el paso.   En cada lugar que pasas encuentras puestos de venta de artesanía, que te ofrecen variedad de souvenirs y utilitarios simpáticos, atendidos por mujeres robustas con trajes típicos multicolores.  Digno de destacar los puestos de venta de comida al borde de la vía, donde ofrecen cuy al palo, tostado y crocante, que no pudimos comer por falta de apetito pero que se veían buenísimos.

Nuestra primera parada fue la Feria de Artesanía de Pisac.  Es la mas famosa del Valle y al parecer, según me informan, ha tomado de manera permanente la plaza de armas de Pisac, por lo que se le puede visitar a diario.  Chalinas de alpaca, sombreros y chullos, pan recién salido de un horno de barro y hermosos choclos de grano grande son infaltables en Pisac.  Seguimos a las ruinas de Ollantaytambo.  Trepamos escaleras hasta quedar sin aliento y disfrutar de una hermosa vista.   El clima cálido nos acompañó y evitó que corriéramos el riesgo de resbalarnos en las piedras mojadas por la lluvia.  Terminamos el día con un espectacular almuerzo en el restaurant Paca Paca en Urubamba, donde disfrutamos de unos ravioles rellenos de habas en salsa de queso azul,  simplemente espectaculares.  El tiradito de trucha, la trucha cubierta de quinua crocante, el lomo a la pimienta y el chaufa vegetariano, todos simplemente maravillosos.

Al día siguiente estábamos listos para partir al alba rumbo a Machu Picchu.  Este lugar es simplemente fascinante.  Recorrimos toda la ciudadela recibiendo información de la guía que contratamos y fotografiando cada ángulo de este bello sitio.  Pero lo mas espectacular lo hicieron tres personas de nuestro grupo, Nataly, mi esposo y mi hija Miranda de 9 años, quienes fueron los valientes y aguerridos que decidieron trepar al Huayna Picchu.  Que tal experiencia la que nos compartieron.  Debo haber estado loca e irreflexiva para haber permitido que mi hija se expusiera a tal situación de peligro.  Tremendo esfuerzo físico y de concentración, absolutamente loable para una niñita de tan solo 9 años.  Esta experiencia no la olvidará nunca.  Mientras tanto, el resto del grupo esperamos pacientemente el regreso de los demás, acompañados de una cerveza Cuzqueña.  Almorzamos en el pueblo de Aguas Calientes, al pie de Machu Picchu, en un restaurant llamado Fortaleza, con precios excesivos y muy poca calidad.  El regreso en el tren a la estación de Ollantaytambo fue también toda una experiencia.  Nos sorprendieron con la aparición de un "Saqra" un personaje diabólico andino que bailó al ritmo de música andina e hizo bailar a algunos de los pasajeros.  Cerró el viaje un desfile de modas de prendas de alpaca de gusto exquisito.

Llegados al hotel buena parte del sector femenino que integrábamos el grupo, decidimos aprovechar del Spa del hotel y nos relajamos con masajes en aceites de maracuyá y camu camu.  Aproveché para que masajearan las piernecillas de mi valiente hija y evitar que amaneciera contracturada.

Al otro día seguimos con una visita a las ruinas de Moray, donde había una feria de los pueblos aledaños y competencia de bailes vernaculares y conocímpor primera vez las salineras de Maras., donde compré sal de Maras en sus diversas presentaciones, con ajo, con romero,bcon aji, etc.
Luego encontramos al resto del grupo, que decidió descansar en el hotel, en el restaurant del Tambo del Inca, donde celebramos los 8 años de mi sobrina Constanza.  Visita obligatoria al taller de cerámica de Seminario después del almuerzo.

Chincheros fue nuestra parada del día siguiente, cuando abandonamos el Valle Sagrado con destino al Cusco.  Increible como nosotros los adultos caminábamos con precaución para evitar que la altura nos jugara malas pasadas, mientras que Lara se daba aspas de molino y pegaba de brincos como si nada.  Hermoso sitio éste que no recuerdo haberlo visitado antes.

Llegados al Cusco y luego de instalarnos en este hermoso hotel que es el Marriot Cusco, fuímos a almorzar al restaurante "La Calle del Medio", totalmente recomendable!  La panceta glaseada con chaufa de quinua buenísima! Acompañada de un chilcano de mandarina y granadilla.  Muy buena comida, muy buenos chilcanos y un ambiente muy acogedor.  Caminata por San Blas y en la noche nos tocó comer pizzas en Incanto, otro sitio buenísimo.

La visita a Awana Kancha fue una buena decisión, las chicas tuvieron la posibilidad de dar de comer a las alpacas y llamas de distintas variedades y verlas muy de cerca.  Un trueno nos hizo saltar de pavor e impidió que visitáramos Tampu Machay, así que optamos únicamente por Sacsayhuamán, que recorrimos bajo lluvia con paraguas y acompañadas de una perrita callejera que conocía muy bien la ruta, sólo le faltaba hablar para hacer de guía.  En la noche un show de danzas típicas en el Centro de Artes Nativas Cosqo, nos deleitó con bailes andinos y música en vivo.   Sorprendida del lleno del local de tope a tope.

Finalmente, un paseo en tranvía por la ciudad, un buen almuerzo en "Limo", visita al Choco Museo y al Koricancha, cerró este hermoso paseo familiar.

Ahora cargada de energía, de haber disfrutado de la familia, de haber podido brindarles una nueva y rica experiencia a mis niñas.  Qué mas se puede pedir!




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