martes, 3 de mayo de 2011

La maratón del domingo...

Definitivamente no soy una deportista.  Una debe reconocer humildemente sus puntos flacos y claramente éste es uno de los míos.  No por culpa de mi madre, que siempre intentó que su hija sienta cierta afinidad con el deporte, pero yo me inclinaba mas a los cuentos y rompecabezas.  Primero me metió a ballet.  Me compró el tutú, la mallita y toda la parafernalia para estar hermosa.  Fui a una clase y me molestó mucho que me hicieran caminar de puntas como mariposa.  Le dije a mi mami que parecía una tonta y no hubo forma de que me llevara de nuevo. Probó con natación.  A la primera que me hundieron la cabeza para aprender a respirar, me dio ataque de pánico y no hubo forma de que me llevara de nuevo.  Probó con voley en el colegio.  No podía nunca hacer un saque.  Me cayó la pelota en la cabeza, me piqué y no hubo forma de que me llevara de nuevo.  Me metió en basket.  Ayuda a que los chicos crezcan, me diijo.  Recibí una bola con el dedo rígido, me rompí el dedo, lo entablillaron y no hubo forma que me llevara de nuevo. 

Me metió a tennis.  Me parecía divertido.  Pero no contaba con las habilidades del caso.  Sin embargo, como íbamos a la academia de Buse que quedaba en la Av. Angamos en San Isidro, el profesor era churro e íbamos varios del barrio, duré un poco mas.  Pero era un espectáculo.  Casi como poner a un claun jugando tennis antes de los verdaderos jugadores.   Corría concentrada con la raqueta en la posición debida para darle a la bola y claro los ojos fijos en la bola que venía y se me acababa la cancha y la raqueta se incrustaba en la pared.  En otra jugada llegaba a darle a la pelota pero por alguna extraña razón mi raqueta salía volando de mis manos junto con la pelota.  Nunca pude hacer un solo servicio.  Esa capacidad de lanzar la pelota al aire, mirarla y mover la raqueta... eran como muchos movimientos a la misma vez.  O la raqueta se iba para atrás, o la pelota me caía en la cara o terminaba yo en el suelo.

En el colegio mis amigos tenían claro que era buena para el grupo de estudios pero no para formar parte de cualquier equipo de deportes.  Por supuesto siempre quedaba entre las últimas que escogía el capitán de turno para formar parte de su equipo.  Un desastre a todas luces.

Y que decirles de correr.  Lo odiaba con toda mi alma.  Mi mami me apañaba.  Me conseguía los certificados médicos que me impedían correr, siempre soportándome en el hecho que soy asmática.  Quizás me hubiera ido mejor con el asma si me hubiera esforzado un poco mas con el deporte, pero en fin.  Nunca corrí la milla ni el test de Cooper.  Siempre presenté trabajos manuales que justificaban mi nota de Educación Física.

Resulta que este domingo se organizó una maratón de 5 kms (ya sé para los eruditos que maratón es de 42 kms, pero no sé como decirle pues) en el Pentagonito.  Literalmente fui obligada a asistir.  Los fondos recaudados al anotarse serían para recuperar áreas de un colegio de San Juan de Miraflores.  Me pidieron que asistiera con mi familia y bueno mi amiga Mónica me obligó pues.  Así que anoté a toda la familia en una aventura que para mi era casi como montañismo.

Mi esposo es un corredor nato.  De joven era parte de la selección de atletismo y ha recuperado su espacio y corre cada vez que puede.  De hecho correrá 21 kms de Adidas.  Así que me dije a mi misma, bueno alguien sacará la cara por esta familia.  Pero como soy repiña pues se lesionó una semana antes y no podía correr sino caminar.  Ni modo, caminaríamos los 4.

Levantarme un domingo a las 6:00 a.m. ya fue una cosa nunca antes vista.  Además de ello no para irme al aeropuerto sino ponerme un buzo, pero sobre todas las cosas, un sostén de deporte! era absolutamente inusual (si tengo uno... claro que nunca lo usó pero ya vieron que me fue de utilidad!)

Partimos con los ojos empijamados rumbo al Pentagonito pues tenía que llegar temprano ya que tenía que dar el discurso de bienvenida, yo, yo fui la elegida como si fuera la viva imagen del deporte, como si mi esbelto cuerpo que denota horas y horas de actividad física fuera a motivar a todos los presentes,  y bueno después de las incoherencias que solté, pues se dio la partida.

Yo pensaba que habría mucha mas gente con mis condiciones físicas y que formaríamos una gran familia caminadora bastante mas atrás de los verdaderos corredores.  Nada mas lejos de la verdad.  Creo que éramos dos las únicas que íbamos a un paso tranquilo.  Y no puedo contar a mi esposo en el grupo ya que Miranda salió disparada en el scooter y no le quedó otra que salir corriendo detrás de ella.  Yo pues, en mi grupo de uno, porque Patty que caminaba primero a mi lado se dio media vuelta y se regresó, seguí caminando.  Ni un solo polo de la empresa a mi lado.  Ni siquiera los veía a lo lejos.  Y Lara andaba en su bicicleta y yo la perseguía.  Hasta que vino la subida y la canción.  Lara ya no pedaleaba con velocidad y tuve que ayudarla un poco llevando la bicicleta (me duelen mas las muñecas que las piernas).

Debo confesar que tuve que hacer trampa.  Me resultaba absurdo hacer la ruta completa bajando el bypass y dando la vuelta cuando quedaba claro que no tenía la menor intención de competir por los premios!  seguía sin ver caras conocidas o algún polito de la empresa.  Así que con las protestas de los amigos que se habían dedicado a mantener los carteles en la ruta (labor que será la que tenga en la próxima maratón) mandé un par de ajos y no me jodan y me seguí de frente.  Mis sinceras disculpas para ellos.  Espero sepan comprender que no me encontraba en mi hábitat natural.

Finalmente llegué a la meta.  Penúltima o última.  Gracias a Dios con mi hija en bicicleta y jaloneándola así tenía el pretexto perfecto para explicar porque la demora. 

Pero bueno, llegué no? 

7 comentarios:

  1. Esa vuelta de 5K alrededor del Pentagonito la he hecho varias veces en diversas carreras. Caminando/corriendo, aunque más caminando, claro. Es una sensación bien agradable la de participar.
    El año pasado hice los 10K de Adidas. Este año la voy a volver a hacer, de nuevo caminando/corriendo. No creo que siquiera me cruce con Arturo, pero ahí estaremos compartiendo la sensación de participar en un acontecimiento grandísimo.

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  2. yo estaré en el camino viendo pasar a mi esposito con un gatorade en una mano y agua en la otra...

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  3. No le vayas a dar café caliente como en ese capítulo de Seinfeld.
    :D

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  4. Yo tampoco sirvo para correr! Una vez llegue última con la ambulancia que cerraba la carrera. Y en otra oportunidad, los policias que cerraban la maraton me dejaron atras, abrieron el pase a los carros y yo me quede en el carril del medio del sanjon. Como comprenderas, nunca mas me inscribi en una carrera
    Gise

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  5. Jajajajajaja me has hecho reir mucho prima...jajajaja muy jocosa tu historia sobre tus peripecias en tu domingo deportivo..yo definitivamente tampoco naci para el deporte.. se nota no??? jajajajajaja...

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  6. ¿Cómo terminó Arturo los 21K? Yo completé mis 10K, muy contenta. Ahora estoy con cierto dolor de pantorrillas, pero nada que no se soporte.

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  7. Lo esperamos en Rivera Navarrete con Canaval y Moreyra con su agua y gatorade para verlo pasar. Llegó completo pero hoy está muriendo de dolor de muslos. Camina como robotito.

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