miércoles, 18 de diciembre de 2013

El rescate de los rehenes

Hoy en la mañana, mientras manejaba mi auto y degustaba mi capuccino de Starbucks, sintonicé la radio para enterarme de las noticias del día, en lugar de escuchar música a todo volumen, como acostumbro, y pude escuchar la entrevista que el periodista Chema Salcedo hacía al Almirante Luis Giampietri, con ocasión de un aniversario mas del rescate de los rehenes de la Embajada de Japón.

Los recuerdos se me agolparon en la mente y en el alma, sintiendo estas situaciones tan lejanas e irreales, estrujando mi corazón al recordar las épocas vividas.  

Para los que no lo vivieron o no lo recuerdan, sea por ser extranjeros o por haber tenido muy corta edad en el momento que los sucesos ocurrieron, comparto mis recuerdos con ustedes.

Era diciembre del año 1996.  Yo tenía 26 años, como hoy lo tienen mis amigas chiquillas, las que trabajan conmigo.  Gobierno de Alberto Fujimori.  Terrorismo cada vez menos vigente, en sus dos frentes, Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).  El embajador de Japón celebraba en su residencia en San Isidro, un cóctel en el que habían invitados políticos y militares, entre otros.  Recuerdo que un amigo mío había recibido una invitación a la recepción, pero por alguna razón que desconozco decidió no ir.  El tío de una amiga mía era viceministro en alguna cartera y estaba ahí en la recepción.  El padre de un compañero de cole de mi primo también ejercía como viceministro y fue a la recepción ese día.  El padre de un practicante del Estudio de Abogados donde yo trabajaba en ese tiempo, un importante juez, también acudió a la recepción.

La recepción estaba en su apogeo cuando el ambiente se tornó violento ante los gritos amenazantes que los supuestos responsables del catering daban a los invitados.  Militantes del MRTA, liderados por Cerpa Cartolini, se habían infiltrado en la recepción y habían tomado por asalto la residencia, tomando como rehenes a los cientos de invitados presentes.  Entre los rehenes estaba Alejandro Toledo, quien luego fuera Presidente del Perú, la madre y hermano del Presidente Fujimori, el fallecido congresista Diez Canseco, altos mandos policiales y militares, entre otros.

14 emerretistas mantuvieron en vilo al país.  Creíamos que ya teníamos paz en el Perú y se había vencido al terror, por lo que ésto devolvió miedo e inseguridad al pueblo peruano.  

A las pocas horas de tomada la residencia, los terroristas liberaron a buena parte de los invitados incluyendo mujeres.  Finalmente después de algunos días se quedaron con 72 rehenes, quienes tuvieron que convivir por más de cuatro meses, en medio de la incertidumbre sobre su futuro inmediato, preguntándose a diario cuando acabaría esta pesadilla.  

El tiempo pasaba y los rehenes se volvieron parte de nuestro entorno.  Recuerdo que un amigo vino de Italia a visitar al Perú y le llamaba mucho la atención que siguiéramos viviendo tranquilos con esta situación al lado.  

Los vecinos de la residencia, en su gran mayoría, hicieron un buen negocio alquilando sus casas y locales aledaños a los varios hombres de prensa de todo el mundo que se instalaron para cubrir las noticias alrededor de este suceso.

Recuerdo claramente la imagen de Cerpa Cartolini con un pañuelo alrededor de su cara, asomando por una ventana de la residencia.  Recuerdo la juventud de sus seguidores, quienes, me pregunto, no sé si entenderían su supuesta doctrina y lo que buscaban lograr con violencia.

Ese día, 22 de abril de 1997, estaba trabajando en el estudio de abogados, tomando una llamada telefónica, cuando las noticias sobre el rescate nos llegaron.  Corté la llamada y prendí el televisor.  No podía crear lo que veía.  Parecía una película de acción.  Humo por todos lados, balas, gritos.  El denominado Comando Chavin de Huantar había intervenido en un alucinante operativo muy bien planeado, con una especial participación del rehén Almte. Giampietri, liberando a los rehenes, con la desafortunada muerte de dos de los rehenes, uno de ellos el vocal de la Corte, padre del practicante del Estudio. También murieron los 14 terroristas que se encontraban al interior.

Hoy al poner la radio, escuché al Almte. Giampietri contando su experiencia y escuché algunos audios de ese día, el del rescate, y se me puso la piel de gallina recordando ese momento.

No olvidemos nunca lo vivido.  Contémosle nuestras historias a los jóvenes.  Nunca hay que olvidar.

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