jueves, 20 de diciembre de 2012

Un saludo por las fiestas navideñas

Llegó el mes de diciembre! En realidad ya casi se me escapa de las manos, de manera veloz, sin respirar, sin darme cuenta.

Ha sido para mi un mes de diciembre muy atípico.  Normalmente soy muy organizada y hago mis compras en noviembre, para no toparme con jaurías violentas, tráficos insoportables, tiempos cortos, sin embargo, esta vez por culpa de mi operación y por instrucciones del doctor, no podía ir de tiendas, por lo que me agarró diciembre desprevenida y tuve que cumplir con todas mis compras en dos escasas sesiones.  Pero bueno, al fin y al cabo lo logré.

Además a diferencia de otros años, donde podemos disfrutar de celebraciones y festividades en todas las empresas del Grupo, esta vez hemos empezado un proyecto que me ha tenido absorbida en su totalidad y que me ha dejado exhausta (y recién empieza) y sin poder asistir a todas las celebraciones a las que fui invitada; a ello le agrego que no nos organizamos en nuestro típico intercambio de regalos universitario y que además mañana tampoco podré ir a la celebración de toda la empresa, que para todo efecto para mi es el Año Nuevo porque bailo y me divierto como nunca.

Pero bueno, la parte simpática es que mañana estaremos trepando en un avión rumbo a Los Angeles para pasar las Fiestas Navideñas con mi familia querida con quienes no comparto estas fechas desde hace muchos muchos muchos años.

Sólo espero que el fin del mundo no me agarre volando por los aires o no bien aterrice en Los Angeles;  ya que todas las películas muestran que el fin del mundo empieza en Nueva York o en Los Angeles, casi que me voy a la boca del lobo.

Pero bueno, haciendo un repaso del año, puedo concluir que ha sido un año muy intenso para mi, y que en general ha sido muy positivo, a pesar que alguna tía cercana nos dejó y tengo a dos enfermas, pero con un ánimo de hierro y con ganas de triunfarle a la enfermedad.

Siempre nos ponemos románticos en esta época del año, mandamos buenos deseos por todo lado y recordamos y abrazamos a los seres queridos.  No voy a ser yo la excepción, así que les envío buenas vibras y mis mejores deseos para esta Navidad y Año Nuevo.  Además les dejo unos consejitos:
1.  Díganle a las personas que quieren cuanto las aman
2.  Regalen algo suyo a quien lo necesite
3. Compartan al menos un libro con alguien
4. Llamen a alguien a quien no ven hace mucho
5. Escríbanle a alguien que vive fuera
6. Sonríanle a todas las personas con las que se cruzan
7. Dale un abrazo de Navidad a la persona que limpia tu oficina o te sirve el café a diario
8. Ponte metas para el próximo año y cúmplelas

FELICES FIESTAS A TODOS!!!!

sábado, 17 de noviembre de 2012

Mi vida sin útero

Bueno.  Después de varias citas médicas, ecografías y biopsias, acepté que la mejor opción que tenía delante era que me hicieran una histerectomía.  Uso la palabra médica considerando que aprendí algo nuevo, pero en lenguaje coloquial, básicamente me sacarían el útero.

No crean que fue fácil de procesar.  Eso de que te saquen un pedazo de algo siempre choca, pero además no se trata de la apéndice o de las agmídalas que se las sacan a todo el mundo, se trata nada mas y nada menos del útero, la parte mas representativa de la femineidad, de lo que te diferencia del género masculino (las tetas ya no son diferenciadoras, considerando que veo a varios tetones andando por el mundo, solo que sin sostén). Si pues, me iban a quitar aquel elemento femenino sagrado que me permitió concebir a mis dos bellezas de hijas.

Mi primera preocupación era que ello me podría significar que me den cambios hormonales por adelantado.  En otras palabras que se me adelante la menopausia y me vuelva como este personaje de Carlos Galdós en Caídos del Catre en la radio Estudio 92 que llama a su hijo "Carlos Enriqueeeeee" solo que en mi caso la pobre víctima sería "Arturo Franciscoooooo".  Pero bueno, el doctor me dijo que me dejaría un ovario para que siga produciendo estrógeno y las demás vainas que producen los ovarios.  Soy un poco ignorante en el tema y me costaba imaginar, pensando en el clásico dibujito del útero con las trompas, como quitando el útero que resulta ser la base de todo, me iba a quedar flotando una trompa con el ovario.  Es como tener una cabecita con dos trenzas y desaparecer la cabeza y dejar la trenza flotando. Me imaginaba que en el espacio que dejaba el útero habría un vacío donde se produciría hasta eco.  El doctor me explicó que nada flota en el organismo y que todo se pega y que los espacios libres son tomados inmediatamente por otros órganos que se acomodan.  Así que imagino que a estas alturas mi vejiga se ha acomodado y mis tripas se han despanzurrado en el nuevo espacio proporcionado por mi útero sirviendo de camita para mi solitaria trompa y ovario.

Muy valiente yo fijé la fecha de operación tratando de cuadrarla con algún espacio laboral entre proyecto y proyecto así que el lunes 12 fue el día. Hasta el día anterior no daba señales de nerviosismo, pero bueno, una cosa es entrar a sala de operaciones y salir con una bebe en brazos y otra es entrar a sala de operaciones y dejar a tus dos bebés afuera.  Se me pasaron varias ideas funestas por la cabeza.  Conociendo que no es una operación riesgosa, me preguntaba si no sería la salada que fuera a engrosar las estadísticas de ese 0.01% que se murió en la operación.  Traté de mantener la mente positiva y alejar esos pensamientos y me lancé a la operación.

Poco puedo comentar de la misma ya que lo último que recuerdo es al anestesista,  nunca llegué siquiera a ver a mi doctor. Y cuando desperté llevaba dos horas en la sala de recuperación.  El que si vio a mi doctor fue mi esposo, a quien lo llamaron cuando acabó la operación y le enseñaron al estropajo que era mi útero fuera de mi cuerpo, a quien mi esposo veía por tercera y última vez.  ¿Pesaría como dos kilitos al menos? Le pregunté buscando encontrar algún beneficio colateral en la operación.  Desgraciadamente me dijo que parecía una bolsa vacía como del tamaño de un puño.

Bueno, me encuentro en reposo en mi casita.  Con buen ánimo porque lo mas positivo de esto es que ¡Ya no me va a venir la regla nunca mas!  ¡No más diez días al mes perdidos e inutilizados! ¡No mas stocks de toallas higiénicas, no mas tampones en época de playa, no mas cruzar los dedos en aniversarios!!!!!

En fin... Soy la nueva Claudia sin útero y en reposo absoluto... Arturo Franciscooooooo donde estaaaaaassssss?


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