martes, 1 de noviembre de 2011

No soporto mas el caso de Ciro Castillo...

Con todo respeto por la familia y por el difunto y a riesgo de herir sensibilidades de gente que se ha identificado con el caso... NO SOPORTO LEER NADA MAS DE CIRO CASTILLO.  Así de simple.  No puedo mas. 

La exposición mediática que ha tenido este caso, me resulta un irrespeto para los miles de muertos inocentes del país, aquellas víctimas de un accidente provocado por un irresponsable, aquellos envenenados por alimentos repartidos por el Pronaa, aquellos que son vejados por su propia familia o atropellados por un borracho. 

Me dirán que todos estos casos siempre son tratados por la prensa  Y no va a ser.  Con los policiales negros que tenemos por noticieros cada noche.  Por supuesto que lo tratan.  Nos ponen la foto mas  sórdida de los muertitos.  Nos exhiben a los familiares en llantos desgarrados.  Y por supuesto mas se preocupan de derrumbar políticamente al supuesto culpable que realmente se repare a las familias perjudicadas.

Lo vivido en el caso Ciro Castillo no tiene precedente alguno, desde mi punto de vista.  Y la verdad, lo único positivo que puedo sacar de esta historia es la fuerza de voluntad y el amor de padre del señor Ciro Castillo.  Esa terquedad y ese empeño que lo llevo a caminar miles de veces la zona con el afán de lograr encontrar a su hijo.  Supongo que eso es lo que lleva a la gente a identificarse con el caso.  Esa fortaleza de hombre que es el padre.

Miles de personas en un entierro de un pata que no conocen.  Lágrimas. Flores lanzadas al paso.  Carteles de Ciro Justicia y por ahí algún grito de San Ciro.  Simplemente me lleva a pensar lo extremo ridículos que somos.  Vamos por favor.  Perdemos perspectiva de la realidad.  Lo cierto es que estamos ante el caso de un chico que por su irresponsabilidad perdió la vida.  Por irse de paseo con la enamoradita, por creerse super hombre, por pensar que no necesita ayuda, se perdió en una zona terriblemente agresiva para el hombre y pues se murió.  ¿Alguien me puede decir que tiene de piadoso lo que sucedió? ¿Qué hizo este chico aparte de causar tanto dolor a su familia para que sea venerado de esa forma?  La verdad no entiendo.

Y llega a tanto extremo mi fastidio con el tema, que hasta me ha empezado a dar mucha pena Rosario Ponce.  Pobre chica.  La cara de loca y su poca inteligencia para manejar la situación le ha arruinado la vida.  Ha podido ser una diva.  Ha podido postular a congresista.  Ha podido ser invitada por Gisella a bailar en su show.  Todas las oportunidades perdidas sólo por no usar bien la cabeza.  No me van a decir que si ella no se hubiera echado a llorar desgarrada, no hubiera declarado a la prensa entre lágrimas y jalones de pelo lo desdichada que se siente por no encontrar a Ciro, si hubiera gritado a los cuatro vientos cuanto ama a Ciro, si hubiera llamado por teléfono a diario al padre y a la madre de Ciro.  Otra sería la historia.  El Perú entero la querría.  Todos estarían identificados con ella y su  vida hoy sería otra.

No me vayan a decir insensible.  Repito que admiro mucho a ese padre.  Que la sencillez y unión de la familia Castillo merece mi respeto.  Que la Rosario Ponce tiene cara de loca.  Todas esas son mis opiniones.  Pero sobre todo creo que debemos dejar que esas dos familias vivan tranquilas.  Puedan retomar en la medida de lo posible y con todas las heridas que hoy tienen, el hilo de su vida.  Pueden tratar de regresar a ser seres normales.  Basta de perseguirlos, basta de entrevistas, basta de especulaciones.  No quiero saber mas.

lunes, 24 de octubre de 2011

Reencuentro de Emociones

¡Pasó el gran día!  Aquel que empezamos a planear hace muuuchos meses, 4 entusiastas viejos amigos del colegio.  Celebrar que hace 25 años salimos del colegio.

Cuando empezamos a trabajar en conjunto esta celebración, le metimos una dinámica interesante.  Mil propuestas, mil ideas, mil especulaciones, mil opciones, todas con el único propósito de reunirnos y celebrar tan importante hito.  Haber sobrevivido en esta jungla que es la vida, después de haber salido cachorritos a los 16 ó 17 años de un colegio que nos dictó y sentó las bases para ser personas de éxito.

El proceso fue divertido por supuesto, sin embargo fue agotador y frustrante en determinado momento.  Entre nosotros mismos nos dimos ánimos para evitar que cayéramos rendidos en el proceso.  La falta de respuesta inmediata no nos permitía planificar, teníamos que en algunos casos insistir por una respuesta, como si fuéramos un grupo de vendedores de productos exóticos en los que nadie cree.  Pero la fuerza en conjunto y equilibrada de los 4, finalmente prosperó y con todos los baches en el camino y un último e intenso mes, logramos nuestro propósito:  ESTAR JUNTOS!

Y la verdad, modestia aparte por el rol que me tocó desempeñar en este proceso de organización, considero que la reunión fue un éxito.  75 personas anotadas y 73 presentes.  Todos felices, todos entusiasmados, todos con muchas ansias de divertirnos y de compartir.

Es muy gracioso pero particularmente para mi, éste ha sido un reencuentro de emociones.  No tengo claro el perfil profesional de mis compañeros de colegio presentes.  No tengo claro si tienen trabajo dependiente, independiente, si no trabajan, si son amas o amos de casa, si son exitosos o no.  No me importa.  Lo lindo de este momento es que uno va con un "mood" distinto al que vas a un cocktail de trabajo por ejemplo.  Aquí nadie fue a generar relaciones que nos trajeran algún beneficio futuro.  Aquí todos y cada uno de los presentes, fuímos a recargar nuestro espíritu de energías y buena vibra.  El cariño, la alegría del encuentro, la podías tocar en el ambiente.  La sonrisa desbordaba nuestras caras.  No podíamos parar de abrazarnos.  Me atrevo a decir que he conversado poco con cada uno.  Pero que he abrazado y besuqueado a todos y cada uno de los presentes.  Que he bailado frenéticamente, abrazada en grupo, a punto de salir centrífugada con la intensidad de las vueltas. 

En fin, puedo decir que he llenado mi alma de aquel cariño antiguo de hace 25 años que andaba desperdigado por la vida.  Que lo he recuperado todo en un instante, lo he capturado, le he dado forma y lo he colocado a salvo en un rinconcito de mi corazón.  Y éstas son las cosas que suceden con los amigos de la infancia.  Aquellos con los que has compartido años vitales en tu crecimiento.  Con quienes pudiste tener o no una relación cercana, a lo mejor una relación de conflicto, a lo mejor no nos podíamos relacionar por timidez o a lo mejor nos relacionábamos muy bien, a lo mejor teníamos un grupo cercano y aquel con el que se marcaban las distancias... pero todo eso se borra 25 años después.  Solo quieres tener ahí presente saltando a tu lado, a aquella persona que sabes que fue parte en algún momento de la XIII promoción del Colegio Maria Reina.

Amigos queridos, amigos de la infancia, ya saben donde los coloqué el sábado.  En 5 años mas los desempaquetó, los libero, los rearmo y los vuelvo a meter en ese rincón de mi corazón que siempre está reservado para ustedes.  Celebremos juntos los 30 años.

Saludos a Michael Jackson...

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