viernes, 1 de junio de 2012

Ahorrando en el supermercado...

Soy asidua compradora en Wong. Ni siquiera me afectó un ápice, a pesar de ello, que los queridos y respetados señores Wong realizaran su fortuna y trabajo de tantos años y le vendieran el negocio a los desconocidos señores de nacionalidad chilena de Cencosud. A diferencia de algunos quisquillosos, no encuentro grandes (o ninguna para ser verdad) diferencias entre el negocio antes y post "empresa peruana". Pero quizás por esas mismas razones, periódicamente me entran inquietudes que me motivan a ser infiel e irme a otros supermercados bajo la clara convicción de que pago un sobreprecio en Wong y que ahorro es progreso.

En esas andanzas un día decidí ir a Plaza Vea y hacer mis compras quincenales ahí. Difícil acostumbrarme a un lugar distinto a mi Wong de Benavides. No sé si era pura idea pero yo sentía que los pollos estaban verdes, ergo no tenían igual calidad que en Wong. Mi café instantáneo marca Wong no lo cambio por uno marca Bells, me gustan más las bolsitas rojiblancas que las verdes. Todas sus ofertas funcionan con su propia tarjeta de crédito que me niego a sacar pero por sobre todas las cosas, sobre todo, todo, todo... No soporto a la señorita que se la pasa el día entero haciendo anuncios por el micrófono! Dios mío que trabajo tan desesperante! "estimado cliente, de oferta las naranjas de cascara azul, aunque usted no lo crea estimado cliente" y frases semejantes acompañando todas y cada una de sus ofertas además del pitito insoportable del micrófono. Simplemente no puedo! No hice mas compras ahí y solo voy en época navideña para aprovechar las ofertas de juguetes y llenar mi canasta de regalos con stock para atender la intensa vida social de mis hijas, sin andar a trompicones en la búsqueda de un regalo ni pagar sobreprecios.

En otra ocasión me decidí por Tottus de San Isidro. Tampoco salí muy satisfecha. Mas alla de aprovechar las ofertas 3x2 en vinos, no vi nada súper interesante. La tienda era muy grande, casi que me provocaba estar en patines y el intenso olor a pan me mareaba. Pero sobre todo, el tráfico de la zona, los estacionamientos siempre llenos y el ver al frente a Metro, que por años fue mi tienda, me frenaba y no me permitía disfrutar de la experiencia de compra. En su favor podré decir que los panes estaban muy ricos.

Alguna otra vez me tome la molestia de irme con Arturo hasta la Av. Argentina, a este lugar que concentra puestos de mercado y encuentras de todo.  Creo que se llama Minka. Muy desordenado a mi parecer. Me tomó como tres horas las compras, de pasear de puestito en puestito descubrí que había olvidado algunas cosas, entonces al final de las 3 horas y con todo en el carro, pase por Wong a comprar lo que no encontré ahí y un globo metalizado que le encantó a mi hija y que costó 15 soles borró de un sopetón todo el ahorro conseguido en la Av. Argentina...

Finalmente hoy decidí probar con Makro de Surco. Había escuchado a mucha gente hablar maravillas del lugar y de los ahorros que se consiguen. El sitio gigantesco y con productos "XL" me recordó a los grandes supermercados gringos. Empezamos tímidamente el recorrido puesto que no conocíamos como estaba organizado el lugar. Recibí una gran sorpresa pues me pareció todo muy ordenado y sobre todo no me sentía apretada ni con exceso de gente. No puedo afirmarles que los precios hayan sido mejor, pero probablemente si. Tendré que revisar el ticket y compararlo con Wong. Claro, desconocía muchos detalles, como que no te dan bolsas para guardar nada y como no recolecté cajas a lo largo de mi trayecto terminé comprando mis bolsas de mercado, lo que incrementó el presupuesto en 12 soles. El carrito de compras de diseño particular también me trajo complicaciones. Era para poner grandes cajas pero de difícil maniobrar, tanto que alguien recomendó a Arturo que gestione su brevete. Pero lo que me quedoó claro es que el dolor de espalda y el cansancio que tengo ahorita mismo, no me motiva a repetir la experiencia al menos muy seguido. Entre las horas que me toma la compra, la necesidad de tomar vacaciones para hacerlo (porque no quiero imaginarme un sábado ahí) el quiropráctico que tendré que pagar, las horas de recuperación que necesito...mmm creo que regresaré a ti mi Wong querido, donde me cargan todo, me lo ponen todo en bolsas, espero sentada en la caja, todo me lo llevan al auto y lo guardan por mi, casi hasta me abanican... Claro ello tiene su precio... Probaré con Wong Bajada Balta...

3 comentarios:

  1. Te diré que eso me pasa con MI Metro de Schell. Es chiquito y algo incómodo, pero no lo cambio por nada. Es casi como mi bodega de la esquina. Puedo comprar a ojos cerrados. Me encanta que NUNCA cambian de sitio las cosas.
    Para no dar nombres, dejé de ir comprar a la tienda cuyo logo tiene una bolsa. Son muy tramposos con la ubicación de los carteles con los precios. Te ponen OFERTA al lado de un producto X, cuando la verdadera oferta es para el producto del costado. Si te fijas bien lo que dice el cartel, te das cuenta de la trampa. Así no juega Perú pues.

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  2. A veces se prefiere pagar un poco mas si ahí va incluida la comodidad.
    Un saludo

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  3. Qué rollo! yo acabo de acercarme a comprar 2 o 3 cosas que me hacian falta y al final he llenado el carro.
    Aquí en Almeria aprobechamos las ofertas 3 por 2 o parecidas y al final del año terminas juntando productos ya caducados o que ignorabas que lo tenias.O sea que no llegas a amortizar el desembolso inicial si uno se descuida,y sale caro.
    y por no hablar de ir con niños...procuramos "aparcarlos" en una ludoteca infantil que se entretengan,muchas veces no les convences y arrastras de ellos con el consiguiente estrés añadido,entonces la compra se convierte en un loco correcalles.Cuando llegas a pagar la cajera parece que te mira con pena,chorreando de sudor por el esfuerzo.
    En fin,querida amiga.QUÉ TE VOY A CONTAR...
    SL2

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