miércoles, 16 de noviembre de 2011

Los chocolates

Las mujeres mantenemos una relación tormentosa con los chocolates. 

A diferencia de las relaciones con los hombres, que, en teoría mejoran con la madurez, la relación con los chocolates se mantiene firme en estos vaivenes de amor y odio que se presentan según el humor en que una se encuentre.

Pero esto no es culpa nuestra nada mas.  El chocolate es una droga.  Uno empieza a comer un poco de chocolate y es difícil frenarte.  Tienes que alejarlo de ti para evitar comerlo entero o devorar todos los bombones que apetitosos y ordenados son parte de una bella caja.  Todo alrededor del chocolate está hecho y presentado para causarnos adicción.  Como uno, mujer débil al fin y al cabo, puede resistirse a sus encantos!

Digo con firmeza que es mas fácil resistirse a un hombre que a unos buenos chocolates.  Al fin y al cabo, dicen que los chocolates tienen efectos afrodisíacos y que el placer que causan cuando suavemente se derriten en la boca, produciendo una mezcla maravillosa de sabores, es asimilable al placer que se atraviesa en un orgasmo.  Con esa lógica, una buena manera de alargar el periodo de virginidad de las chicas modernas de hoy en día es pues atiborrándolas de chocolates, así no las privamos del placer pero las mantenemos íntegras en espera del hombre de su vida.  Puede ser una buena medida anticonceptiva.  No sé como ningún gobierno la ha promovido.

Pero siempre hay un lado malo en todo.  Nada es perfecto.  Así como el placer del orgasmo puede llevarte a asumir responsabilidades para las que no estás necesariamente preparada.  El placer del chocolate te puede llevar a asumir ciertos kilos de más en tu cuerpo, para los cuales una tampoco está preparada.  Pero lo peor puede ser que te produzcan granos.  Eso si que es terrible.  Y puede significar un divorcio penoso y desagradable con tan virtuoso producto.  Pero es que ¡en la cara no!.  Los kilitos los disimulas de alguna forma vistiéndote de negro.  Pero andar con un grano gigante y brilloso en la cara, de tal tamaño que parece que hasta tiene plaza de armas, es inaceptable.


Si estás deprimida también funciona muy bien.  Por esos mágicos poderes que posee el chocolate, no sé que reacción química producirá en nuestros organismos que nos devuelve de inmediato la felicidad.  Pero tengamos cuidado.  Si estamos gorditas, quizás es mejor idea recurrir al vibrador.  Producirá el mismo efecto y mas allá de pagar un poquito mas de luz, no pasará nada.

También el chocolate es muy buen remedio para el mal humor.  Te endulza, te hace olvidar, te hace pensar que todo está bien y maravilloso.  Hasta que bajas de la nube y te das cuenta que te tragaste la caja entera, y entonces el mal humor surge de nuevo al pensar en la falta de control que uno tiene y los kilos de más que en un dos por tres se acaban de sumar a tan orondo cuerpo.

¿Se dan cuenta?  Llego pues a la conclusión que tanto los chocolates como los hombres nos generan los mismos efectos en nuestra vida:  placer, mal humor y buen humor, quitan la pena o la generan.  En fin, debemos ser sabias queridas amigas para saber elegir en la oportunidad precisa, un hombre o un chocolate.

Saludos y me voy por un Ferrero Rocher!

5 comentarios:

  1. Hace muchos años, tuve un problema de acné. El dermatólogo que consulté, y que sigue siendo mi dermatólogo, me dijo que lo de los chocolates y los granos es un mito. Dice que mucho más grave para el acné es la tensión. Que si él le dice a un paciente que no coma chocolate, le va a provocar tanto que se va a terminar comiendo uno... o muchos. Primera causa de acné: la tensión de querer comer un chocolate y no poder. Segunda causa del acné: la preocupación por la culpa de haber comido algo que supuestamente no se debe comer. Eso se aplica a los chocolates y a todas las grasas.
    ¿Qué quieres que te diga? Con su tratamiento, el acné se me fue en dos semanas y nunca más volvió. Y nunca dejé de comer chocolates.

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  2. ja,ja,ja. Yo debería aumentar a mi lista de vicios un arroz con pollo, un pollo a la brasa, un tallarín verde con bistek y papa dorada y en fin...no termino nunca. La comida para mí es un gran placer!
    Vanessa

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  3. Que gran alivio Gabriela!

    Vane debo interpretar entonces que eres multiorgásmica??? jajajaja

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  4. El chocolate ha sido mi vicio desde siempre ¡Qué le voy a hacer! A mi me han dicho que a las que nos gusta el chocolate somos alcohólicas en potencia... mientras sólo sea en potencia seguiré comiendo chocolate. Un abrazo

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