domingo, 10 de julio de 2011

Ese loco de la lavandería

No sé si recuerdan las lavanderías Vaporito.  Esa cadena de lavanderías que tenía a un fantasmita (en realidad un vapor que adoptó cierto cuerpecito) como logo.  Pues les cuento que eran de mi padre.  Desgraciadamente se mantuvieron en pie muy poco tiempo después de su muerte.  Pero por ahí no va la historia. 
El hecho es que mi mami tenía una sucursal de la lavandería en Chorrillos, en una avenida principal cuyo nombre no recuerdo.  Una tiendita chiquita muy a la antigua, pintada de verde, con un mostrador de madera donde recibías la ropa sucia y la tenías que marcar, como hasta ahora se hace, con un papelito con código engrampado, para luego lanzarla debajo del mostrador, hasta que viniera la camioneta del recojo para llevarla a la central de la lavandería.  Juanita atendía la tienda, desde que tengo recuerdos de ella, hasta que mi mami decidió entregarle el negocio en pago de sus beneficios sociales.
Iba poco yo a la tiendita, Juanita iba a mi casa a rendirle las cuentas a mi mami, y las veía con un pioner guinda pequeño, que de seguro mi mami todavía guarda, sumando y restando lo ingresado y lo pagado en la semana.
Pero alguna vez tuve que acompañar a mi mami a la tiendita, no recuerdo porque motivo y grande fue mi sorpresa al descubrir que aquella tiendita no era sólo un lugar donde podía jugar sino que además podía contemplar, con un poco de temor, a un curioso personaje que asumía día a día el rol de vigilante de la tienda.
Se llamaba Hugo y era loquito.  No decía nada.  Llegaba vestido igual.  Lo recuerdo muy abrigado, con un saco oscuro en cuyo bolsillo se dejaban ver una generosa cantidad de lapiceros.  Parece que tenía la manía de coleccionar lapiceros.  No sé donde los encontraba.  No sé si pintaban o no.  Pero tenía muchos.  También recuerdo que llevaba una chalina en el cuello.
Me daba un poco de miedo.  De puro prejuiciosa por supuesto, porque Hugo miraba al frente y cuidaba sus lapiceros.  Nunca me miró, nunca me dijo nada.  ¿Qué será de él?

4 comentarios:

  1. Claro que me acuerdo de Vaporito, de Lima Dry Cleaners y de Perú Dry Cleaners. Uno tenía por logo un gato (maestros del lavado en seco) y otro era un señor muy elegante, como el que sale en Monopolio. No sé cuál correspondía a cuál.
    Qué recuerdos... no sabía que tu papá era el dueño de Vaporito.
    :D

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  2. El señor muy elegante era American Dry Cleaners. El Vaporito era una especie de fantasmita parecido a Gasparín.

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  3. asu. k recuerdos te que recuerdos...........

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  4. Hola Claudia
    Excelente historia. La vida está llena de recuerdos unos malos pero muchos buenos. Dicen que recordar es volver a vivir.
    Sobre la Lavandería Vaporito, me gustaría tener una imagen o foto o un logotipo de "Vaporito" (no sé si es un fantasma o una gota de agua). Muchas gracias.
    Javier

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