Hoy me levanté con la sensación de haber sido parte del elenco de una sórdida película policial. Siempre pensé que,aunque con dolor, sabía enfrentar y aceptar la muerte, pero lo sucedido ayer sobrepasó todas mis posibilidades y capacidades.
Aquellos que viven en Lima deben estar muy enterados, pues los noticieros sensacionalistas se encargaron de pasar una y otra vez la noticia, con foto, con especulaciones y quizás hasta inclinados hacia un lado de la historia que transmiten.
Ayer en la madrugada, mi primo y gran amigo fue cruelmente asesinado por una mujer enferma, sin sentimientos, sin culpas, sin arrepentimientos. Probablemente una sociópata, que pese a las consecuencias que lo que hizo le traerá, dixit pudrirse en la cárcel, debe estar muy satisfecha con el resultado de su acción, pues al fin y al cabo logró su propósito. La vi salir de la escena del crimen enmarrocada custodiada por policías con unos ojos fríos, vacíos e inexpresivos, que sólo puede tener alguien que no es capaz de tener un mínimo sentimiento. Escogió el atuendo que se pondría para ir a la Comisaría con una frialdad absoluta. No noté en su mirada el más mínimo atisbo de dolor, de pena, de arrepentimiento, no temblaba, no estaba asustada. Esos ojos vacíos los recordaré siempre.
Cuanto tantos le dijeron a Aldo que había elegido la mujer equivocada. Cuanto le costaba salir de esa relación enfermiza y no sabemos porque. Ya sabíamos que era violenta. Había destrozado el televisor de la casa con un cuchillo, había lanzado una tablet por la ventana del edificio, había lanzado ropa por la ventana, un celular, había roto un vidrio. Luego lloraba y pedía perdón y Aldo perdonaba y lo peor de todo, olvidaba completamente, hasta la pelea siguiente. El edificio donde ambos vivían se había habituado a los gritos y peleas constantes. La familia y los amigos no nos dábamos por vencidos. Muchos hablaron con él y aconsejaron, su madre le dijo una vez que que esperaba para dejarla, que lo iba a matar. En el fondo lo dices pero no te lo crees de verdad.
Ayer sonó mi teléfono a las 2:30 am y alguien lloraba en la línea, así como escuchamos que ahora ladrones te quieren hacer caer, pidiendo ayuda desesperados. Me costó unos minutos darme cuenta que era el celular de Naty y que era mi tía quien lloraba desesperada y me decía: la mujer lo mató! Volé había la casa, llevando abogado, esperamos en la puerta a los peritos y fiscal. No nos dejaban entrar a la escena del crimen. Gracias a mi amiga Jeka, vecina del lugar del suceso, pude tomar conocimiento de muchos hechos y llegar a mis conclusiones.
Ella lo mató mientras él estaba en su cama probablemente dormido. Las sábanas estaban cubiertas de sangre. Le propinó en total 17 cuchillazos, eso dice el certificado de necropsia, en la cabeza, tórax y extremidades. Ella no tiene un solo rasguño. Una de las heridas dio en el corazón. El pudo llegar a levantarse y caminar por el pasillo. Hay huellas de sangre que lo corroboran, pudo abrir la puerta y pedir auxilio, ahí se desplomó. Los vecinos salieron a auxiliarlo pero ya era tarde. Las manchas de sangre en el ascensor hacen pensar que ella intento llamar al ascensor para escapar, pero vecinos y vigilante subieron inmediatamente y no tuvo la oportunidad.
17 puñaladas y no estar temblando no son un arranque de ira. 17 puñaladas en un hombre de 1.84 metros y no pocos kilos propinados por una mujer de 1.60 sin una sola herida, no es un acto de defensa propia.. A un hombre de ese tamaño solo pudo haberlo atacado con ventaja y alevosía.
Y así... En un frío pasadizo de porcelanato terminó la vida de mi primo Aldo, en manos de una mujer enferma que nos lo arrebató casi a los 40 años, de la peor manera posible, y truncó una vida de éxitos en plena escalada, truncó una relación paternal muy linda dejando a mi sobrino huérfano a los tres años, dejando a su familia desvalida y con un profundo dolor.
El sentimiento que tengo en el corazón es intenso. Siento un profundo desprecio por esa mujer Katherine Melchor, nunca le he deseado tan intensamente mal a alguien. Nunca he sentido las ganas de venganza que hoy tengo. Pero tú mujer del mal lo mereces. No tenías ningún derecho de arrebatárnoslo y dejarnos con tan profundo dolor. Espero que te pudras en la cárcel... Y como dice la canción... Espero que sufra mucho. Que tenga pesadillas en la noche. Que lleve el karma de tanta gente mandándole mala vibra.
Nosotros pues a reconstruir la familia con uno menos. A estar cerca de mis tíos y de mi primo Claudio para ayudarlos a empezar de nuevo.
sábado, 10 de agosto de 2013
martes, 16 de julio de 2013
Gordura no es hermosura...
Después de mucho buscar, la encontré. Ahí estaba ella agazapada, adormecida, calientita, cubierta por varias capas de grasa.
Hablo de mi cintura.
¡La encontré! No la veía hacía mucho tiempo. No recordaba como era decorarla con una correa. Ahí está ahora, visible aunque tímida, aún aferrada a algunas capitas de grasa adicional que pienso seguir combatiendo.
De verdad que se siente muy bien verte en el espejo y no tener forma de huevo.
Requería de un impulso, algún hecho o señal reveladora que me hiciera tomar conciencia de lo evidente: Estaba con demasiados kilos encima para mi corta estatura y no estaba haciendo nada por cambiar esa situación.
El detonante fue un viaje a Nueva York, donde subida en un avión, sentí un dolor en la rodilla derecha absolutamente insoportable. No me dejó tranquila todo el viaje, tenía que pararme a cada rato para estirar la pierna y frotarme la rodilla, logrando que el dolor disminuya en parte, pero que no desaparezca. No entendía que pasaba. Era un dolor pesado, antipático, espantoso.
Siempre había escuchado que la obesidad perjudica la columna y las rodillas, pero no entendía porque el dolor solo se presentaba dentro de un avión. No me dolía caminando ni subiendo escaleras, sólo en el avión. Seguro que alguna explicación científica debe haber, pero me tenía sin cuidado, yo estoy convencida de que se debía al sobrepeso y me alarmé de haber llegado a esos extremos.
Totalmente decidida a revertir la situación, llame a mi fiel nutricionista Gaby, que va a mi casa y me pesa y me da mi dieta, así que mas fácil no puede ser. Me pesó y me tomó las medidas y la verdad que era bochornoso!!! No les pienso decir cuanto pesaba porque me da vergüenza, pero si puedo decir que pesaba ¡¡¡mas que cuando estaba embarazada!!!
Manos a la obra. Cerré el pico, regalé todos los chocolates que habían en casa, dejé de comprar galletas y sopitas Ramen, compré mis fideos de glúten, mi mozzarella y mis pecanas en la Bio Feria, conseguí barras de cereal, dupliqué la compra quincenal de queso fresco, jamón de pavo y huevos, aumenté verduritas, volví a la gelatina light una parte de mi rutina. Alejé de mi a los panes variados y a la deliciosa mantequilla Laive, compré tacos y pan pita. No volví a tomar ni una bebida gaseosa así fuera light y las cambié por agua que cargo conmigo a todos lados. Compré almendras y pistachos, yogurt light frutado de Laive, que me encanta. Eliminé sanguchitos y empanadas como sustitutos del almuerzo, las cambié por ensaladas de San Antonio. No mas chelitas pero si copitas de vino, un whisky o un buen shot de pisco de cuando en cuando. Cero postres. Absoluta convicción de que ésta vez si la hago, pero me ayudé pagando 4 citas por adelantado así de pura tacaña sigo para adelante. Además le puse pilas a la balanza del baño que antes no quería ni mirarla.
Y aquí estoy. A dieta hace dos meses y medio y aunque no lo crean, todavía de buen humor. Llegué a mi primera meta de 10 kilos menos. Mi índice de grasa en el cuerpo bajó de 40.1% a 21.6% absolutamente metida en el rango de lo correcto. Tengo 20 cmts. menos de cintura, bajé 22 cmts de cadera alta y 18 de cadera baja. Aunque tampoco estoy para pelear la corona del Miss Hawaian Tropic con mi amiga chibola Samantha, me siento muy bien, absolutamente motivada y con ganas de seguir adelante.
Ayer fui al sastre llevando 4 pantalones y 2 sacos para que los entallen y tengo otros mas por llevar. Hoy me puse un pantalón dos tallas menos que no usaba hace mucho tiempo. Y camino mas derecha y bamboléandome mas! Jajaja! Es la autoestima resurgiendo. (Qué miedo).
Mis hijas han prometido darme un diploma por haber llegado a los 10 kilos menos y mi meta es luchar, con fuerza porque se pone dificil, por 5 kilos adicionales menos, donde recibiré otro diploma.
¿El ejercicio? Bueno pues... Una batalla a la vez. Pero prometo próximamente conseguir un personal trainer e ir por ese camino también. Mi amiga Mappy me ha prometido recomendarme al suyo.
Gordura no es hermosura... y hay que aceptar que en mi post Soy Gordita y a mucha Honra estaba en la cúspide de mi irresponsabilidad.
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